20 septiembre 2014

Cicuta


Jaime Flores Martínez
                                    Frustrado
Arrumbado en un exilio conocido como la Aduana de Puebla, el ex administrador de la Aduana de Tijuana Alejandro González Guilbot debe reconocer que fallaron sus estrategias de auto promoción.
Y no se trata de hacer “leña del árbol caído”, sino desnudar el mecanismo utilizado por el señor González en su intento de convertirse en Director General de Aduanas, silla ocupada por su detractor Alejandro Chacón Domínguez. Además de tejerle una desaseada red de grillas que buscaron tumbarlo, el ex administrador de la Aduana de Tijuana se colgó del escándalo Tahmooressi para auto promoverse.

Muy pocos saben que González Guilbot contrató abogados privados para sustentar la detención del joven norteamericano Andrew Tahmooressi, arrestado a finales de marzo por oficiales de la Aduana de Tijuana. El ex marino estadounidense ingresó a México con tres armas de alto poder con su respectiva dotación de municiones.
El escándalo subió al estrato internacional por las maniobras de sus familiares y la intervención de políticos norteamericanos que incluso deslizaron la posibilidad de un ingreso a México de hombres armados que buscarían rescatarlo. El congresista norteamericano Duncan Hunter fue el más activo.
Familiares de Tahmooressi reunieron cientos de miles de firmas para solicitar la intervención del presidente norteamericano Barack Obama, pues no entendían la aprehensión de un joven veterano de guerra que habría reportado las 3 armas de fuego e informó“que por error" habría ingresado a México.
Como sea, tantísimo ruido alcanzó altas esferas del poder y ésta circunstancia buscó ser aprovechada por Alejandro González Guilbot. Él sabía que, al mantener arrestado a Thammoressi, sus puntos se multiplicarían y con ello tendría mayor oportunidad de convertirse en el número uno del sistema de Aduanas en el país.
González estaba convencido de la incapacidad del personal jurídico de la Aduana de Tijuana y por eso decidió contratar un despacho de abogados que se encargarían de mantener en el bote a Andrew Tahmooressi.
El entonces administrador de la Aduana sabía que Fernando Benítez, actual defensor de Tahmooressi, aprovecharía cualquier coyuntura para liberarlo.
González Guilbot estaba convencido que la liberación del ex marino significaría un golpe letal para sus aspiraciones. -¿Cómo podría aspirar a la Dirección General de Aduanas una persona que equivocadamente avaló el arresto de un joven estadounidense que es un ejemplo de lealtad a su patria? !González Guilbot quedaría en ridículo!
Tan entretenido estaba en su estrategia de autopromoción que olvidó resanar la fractura descubierta en su estructura laboral. Un escándalo estalló luego que la autoridad central descubrió que el sub administrador Abraham Yunes presentó documentación falsa para ser contratado.
Al tratarse del sobrino del senador priísta Héctor Yunes Landa, el señor González Guilbot pasó por alto este pequeño detalle. Se supone que al enterarse de esto, el administrador General de aduanas Alejandro Chacón ordenó la destitución de Yunes y preparó la guillotina para González Guilbot.
Hasta el último día del mes pasado don Alejandro despachó en Aduana de Tijuana y de inmediato concentrado a la capital del país. Aunque la idea era dejarlo fuera del sistema de aduanas, González Guilbot movió sus influencias con su amigo del alma Emilio Gamboa Patrón, quien consiguió el refugio de la ratonera en la Aduana de Puebla.
Desplazado de su jugarreta interna es probable es que Andrew Tahmooressi abandone la prisión del Hongo en los próximos días. Cierto que el abogado Fernando Benítez ha mantenido reserva en el tema, pero Cicuta tiene información que revela la inminente liberación del joven norteamericano, un personaje que González Guilbot utilizó como carnada.
                                                        Campana
Sorprendidos se mostraron algunos asistentes al tradicional Grito de Dolores que se realizó el lunes en la Delegación Cerro Colorado de Tijuana.
El delegado Pablo Gerardo Sánchez encabezó la ceremonia y recordó a los héroes que nos dieron patria. El asunto fue que --mientras el delegado gritaba y ondeaba la bandera--¡su esposa Silvia se encargaba de tocar la campana!
Aunque para muchos de los asistentes este detalle pasó desapercibido, para otros el delegado Pablo Gerardo no respetó los protocolos. La señora Silvia debió ser sólo testigo de la ceremonia y no protagonista.
Un ciudadano que observó una fotografía difundida por la misma Delegación Cerro Colorado, estima que la intención de Pablo Gerardo fue mostrar apertura y abrir esta ceremonia a la equidad de género. Otro tijuanense --más radical-- estima que al delegado lo mangonea su señora, una situación harto probable.
Radio
El periodista Fernando del Monte y el autor de Cicuta son mancuerna en Fórmula Tijuana, que se transmite de lunes a viernes a la una y media de la tarde por la frecuencia 950 de amplitud modulada, Radio Fórmula Tijuana.

Cicuta.com.mx twitter: @jaimecicuta