24 marzo 2013

.Palco de prensa Con esos amigos…



Parece una ironía, pero es mucho más que eso. Los principales obstáculos que enfrentarán los candidatos del PRI y PAN
a las alcaldías, son los errores, excesos y leyendas urbanas de quienes han sido alcaldes, o lo son actualmente, de sus respectivos partidos. Por algo la frase aquella : con esos amigos, para qué quieren enemigos”.


Esto es una verdad irrefutable. Y abarca a ambos partidos. En el caso concreto de Tijuana, el candidato a alcalde del Partido Acción Nacional, Alejandro Monraz Sustaita, los principales señalamientos y muestras de rechazo, son en relación a las desaseadas administraciones de los exalcaldes panistas, Jesús Gonzalez Reyes y Jorge Ramos.

Lo peor, es que se dice que ambos individuos, son los asesores u operadores políticos, del aspirante blanquiazul, al grado de que más de uno advierte a Monraz : “dime con quien andas, y te diré quien eres”.

Alejandro podrá ser un hombre bien intencionado, pero la cercanía con individuos tan desprestigiados, afecta su proyecto político. Nadie duda que de ganar la alcaldía, le cobrarán la factura, lo que le llevará a incurrir en complicidades y a convertir su administración en algo más de lo mismo.

El rechazo a las pésimas administraciones panistas, permitieron al PRI recuperar las cinco alcaldías de Baja California, en el 2010 y que, algo casi insólito, hayan llegado a ser Alcaldes, individuos como Carlos Bustamante Anchondo, Enrique Pelayo Torres, Francisco Pérez Tejada y Javier Robles Aguirre. Bueno, también Javier Urbalejo Cinco, pero el jóven político tecatense, ha desempeñado un papel decoroso.

Los priístas presumen los triunfos electorales del 2010, que les permitieron ostentar las cinco alcaldías. Pero, qué ironía, hoy casi lo lamentan.

Los políticos, de todos los partidos, no entienden que el buen desempeño en la función pública, es la mejor carta de recomendación para futuros comicios. Pero ocurre, que no solamente insisten en realizar campañas en base a promesas que como funcionarios no han de cumplir, sino que además, llegan a la función pública a hacerse ricos.

No en todos los casos se pueden hacer señalamientos concretos, respecto a corrupción o malos manejos de recursos públicos, porque se les puede acusar de cualquier cosa, pero no precisamente de tontos. Además, son buenísimos para conjugar el verbo tapar: yo te tapo, tú me tapas, ellos nos tapan, nosotros nos tapamos, todos nos tapamos.

Lo peor es que, en aquellos casos en los que se ha llegado a hacer denuncias penales, en el caso de los panistas, por ejemplo, siendo el Gobernador del mismo partido que el de ellos, las indagatorias no avanzan. Concretamente, contra el exalcalde Jorge Ramos, hay un par de denuncias formuladas por el ayuntamiento de Tijuana y, que se sepa, la Procuraduría de Justicia del Estado, pese a ser cuestiones de mero trámite, se ha comportado como una vieja ciega, torpe y perezosa.

Y ahí están los expedientes, empolvándose. El relativo a la retención de cuotas de trabajadores municipales, para el ISSSTECALI, algunas desviaciones de recursos municipales y la más reciente, que seguramente se presentará en cualquier momento, consistente en el escamoteo de aportaciones para organizaciones no gubernamentales, que nunca llegaron a sus destinatarios.

Los aludidos deberían estar sumamente preocupados, pero les duele el estómago de tanto reir. Se sienten blindados. Son muestra clara de la impunidad oficial.

Pero esperen, porque luego acusan al columnista de parcialidad partidista. La corrupción y la ineficiencia en la administración pública, no es sólo algo propio o relativo a panistas. Los priístas también tienen lo suyo.

En el caso de Tijuana, por ejemplo, circulan por doquier rumores, especulaciones, leyendas urbanas, que cuentan que el hijo del Alcalde Carlos Bustamante Anchondo y su yerno, han hecho magníficos negocios al amparo de los asuntos públicos. Estos no son inventos del columnista. Lo dicen muchos en voz baja. Cuando concluya la gestión del empresario, posiblemente salgan a relucir “pelos y señales”. Siempre ocurre así.

Pero no solamente es eso. Quienes conocen a Bustamante Anchondo, dicen que es un individuo necio y soberbio. Incluso, quienes presumían ser sus amigos, se han distanciado del funcionario, al observar que pone oídos sordos a los consejos y observaciones.

Algunos ya han comentado, con cierta preocupación, el hecho de que el Secretario de Finanzas del XX Ayuntamiento, Rufo Ibarra Batista, haya sido incrustrado como suplente del precandidato priísta a Alcalde, Jorge Astiazarán, pues lo que necesitaba era el respaldo de un político, no de un técnico, y que esa jugada tiene la única finalidad de que en caso de que el doctor gane la alcaldía, no esculque las cosas de su antecesor.

Por la misma razón, Bustamante logró incrustrar a la Regidora a cargo de la Comisión de Finanzas, Franciscana Krauss Velarde, como candidata a una diputación, con el interés de que, de llegar a la legislatura, ocupe la misma posición y valide las cuentas del XX Ayuntamiento de Tijuana.

Se habla también de un alto grado de corrupción en el área de transporte público, en obras públicas, en reglamentos, en la operación de bares y centros de espectáculos. En tantas cosas, que hay fétidos olores en torno al Palacio Municipal.

Si los priístas pensaban que lograr las alcaldías en el 2010, les garantizaba repetir lo mismo en el 2013, hoy en día están sumamente preocupados, pues son el principal obstáculo de los candidatos a alcaldes. No solamente en Tijuana, también en Ensenada, en Mexicali y Playas de Rosarito. Los panistas, por su parte, lamentan las negras historias de González Reyes y Ramos Hernández.   Como dicen : “con esos amigos, para qué quieren enemigos”.