28 enero 2013

No convencen los dichos de Castro Trenti




Escrito por Jose Inzunza Séptimo día Viernes, enero 25th, 2013

 * Asegura tener videos comprometedores que inculpan a la compañera Carmen Olsen, y los testimonios de dos testigos; sin embargo, en fotos vistas por el reportero de Séptimo Día y documentos de la “Plataforma México”, se prueban dichos de la periodista
 Por José Angel Inzunza

Fotos: Flor Castillo
 SEPTIMO DIA, ROSARITO.- Luego de disertar sobre los logros que ha obtenido en materia de seguridad pública en Rosarito, el titular de la DSPM del Quinto Municipio de Baja California, el licenciado Francisco Castro Trenti insistió en sus versiones oficiales y ante los miembros de la Asociación Nacional de Periodistas A.C. (ANPAC) en Baja California, asegura tener videos comprometedores que inculpan a la compañera Carmen Olsen, y los testimonios de dos testigos; sin embargo, en fotos vistas por el reportero de SÉPTIMO DÍA y documentos de la “Plataforma México”, se prueban dichos de la periodista.
Por problemas técnicos no cuenta, el que esto escribe, con las pruebas documentales referidas, pero me consta que las ví en su oportunidad y dichas pruebas fotográficas, así como el expediente de Claudia Cristina Espinoza García, prueban los dichos de Carmen Olsen, y con todo eso en mano, lo único que puede salvar a Castro Trenti de no ser acusado de falsificar los hechos, es que diga que lo hizo de buena fe, creyéndole a policías abusivos que le tomaron el pelo.
Desgraciadamente insistió en que no le toman el pelo, que esta vez sus agentes dijeron la verdad, porque “investigando a fondo, así como ustedes lo hacen, de investigar a fondo para demostrar lo que escriben, así lo hice, y los testimonios de dos testigos coinciden plenamente con lo que viene en el parte policiaco; luego entonces, así como no tolero ningún abuso de policías contra ciudadanos, tampoco tolero las faltas graves de ciudadanos, y aquí hay un asunto que deben decidirlo las autoridades judiciales, no un servidor”.
Pruebas de falsificación de los hechos en el parte policiaco
Nadie puede dudar de que un parte policiaco, con su hoja membretada y las firmas y sellos oficiales, son auténticas, pero su contenido, pese a su carácter oficial, puede ser alterado, manipulado, redactado a la conveniencia de los agentes policiacos.
Las pruebas de que falsificaron los hechos en el parte policiaco es que en las fotos tomadas con la cámara de la compañera Carmen Olsen, aparecen solamente un detenido y los policías que le detuvieron para registrarle y registrar el vehículo, ciertamente de color negro, y con placas de California, pero no con la numeración que indica el parte policiaco.
Lo anterior significa que no hubo cinco sujetos detenidos y que las “pruebas” del parte policiaco no coinciden con las de los hechos reales, lo cual puede deducirse que se tomaron datos y fotos de otro operativo policiaco para redactar un parte policiaco que inculpara a la compañera Carmen Olsen.
Respecto de los videos que dice tener el Director de Seguridad Pública Municipal de Rosarito, licenciado Francisco Castro Trenti, pudiera ser cierto que Carmen les haya respondido con groserías a los policías, pero pudiera ser que ello sucediera luego de que los oficiales pretendieron detenerla y esposarla, pues en un intento de evadir ese acto, no faltan las personas que ofendan al agresor, aunque tenga placa y arma, porque por desgracia sí hay muchos que denigran el uniforme de policía.
El propio titular de la DSPM Rosarito admite que tienen una incidencia de aproximadamente el 12 por ciento de policías corrompidos, a los que han tenido que dar de baja, porque sostiene su cero tolerancia a la corrupción y el abuso.
No obstante que puede ser algo grave que una persona, sobre todo un periodista utilice lenguaje soez para “defenderse” de malos policías, no todos los compañeros periodistas podemos ser ecuánimes al tratar con esos “orangutanes”; muchos pierden los estribos, y puede ser entendible cuando se sufre una agresión policiaca por visiones obtusas de la ley.

Por qué es tan difícil creerle a los policías:
Aunque muchas veces “armo” una nota con detalles de diferentes fuentes de información, cuando le imprimo en el artículo apreciaciones personales, muy en especial, las acredito con mi nombre, para que nadie pueda acusarme de criticar bajo el anonimato. Si me atrevo a criticar es porque tengo los elementos para hacerlo y estas son mis razones para no creerle al parte policiaco y a las supuestas pruebas incriminatorias contra Carmen Olsen:
Tal como lo expresé en la reunión de la ANPAC con el licenciado Francisco Castro Trenti, hay mucho más casos documentados fehacientemente de abusos policiacos, que de periodistas que atenten contra policías, al menos verbalmente, deseándoles lo peor y recordándoles a su “jefecita”.
Ciertamente no todos los casos tienen la misma característica, y ciertamente hay compañeros de medios que se sienten los non plus ultra del periodismo y tienen actitudes prepotentes y de “perdona vidas”, pero eso no significa que se justifique la agresión policiaca, ni que falsifiquen los hechos en un parte policiaco, “para dar una lección a periodistas”.
Tampoco se justifica el paseo de tres horas arriba de su camioneta, jalada por una grúa, ya que del lugar de donde la “jalaron” hacia la comandancia, no se llega en tres horas, luego entonces, también está probada la privación ilegal de la libertad en que incurrieron los policías, solamente porque, con la orden expresa del director, o de muto propio, quisieron “darle un escarmiento a la periodista”.
Es tan difícil creerle a los policías porque tenemos documentados muchos casos de compañeros a los que los policías acusan falsamente de algo, aparte de “obstruir la labor policiaca”, una “jalada” oficial para tratar de apresar a un periodista; un argumento muy común, pero por lo general, inverosímil.
Asimismo, se me hace difícil creerles porque yo mismo he sido víctima de abusos policiacos, y he notado cómo los jueces calificadores y/o los agentes del Ministerio Público le dan el 100 por ciento de credibilidad a las falsedades que se describen muchas veces en un parte policiaco. Por desgracia, y eso le pasa a miles de ciudadanos, se procesa a inocentes en incontables casos.